Las primeras zanjadoras se crearon a raíz de una necesidad que tenían muchas personas. Antes, la excavación de zanjas se llevaba a cabo de manera manual, utilizando picos y palas. Sin embargo, era un proceso muy tedioso, largo y costoso.
Por ese motivo, se impulsó la innovación con el objetivo de desarrollar máquinas capaces de ejecutar este trabajo de manera rápida y eficiente. Así, se dio origen a las primeras zanjadoras.
En este artículo de Cúbica, podrás conocer más sobre la historia de las zanjadoras y los tipos.
Historia de las zanjadoras
La historia de la zanjadora se remonta a los años 70, cuando se creó una zanjadora compacta con ruedas. Esta se desplazaba hacia adelante mediante un cabrestante.
Al inicio, eran diseñadas para las empresas de férreas, sin embargo, por diversas razones comenzó a haber un aumento en su demanda.
En su origen, las zanjadoras eran máquinas muy lentas y limitadas. También se utilizaba en terrenos fáciles, sin obstáculos y que eran relativamente planos.
Con el pasar de los años y el desarrollo de nuevas tecnologías fueron mejorando sus funciones hasta llegar a lo que son hoy en día.

Por ejemplo, en el pasado, estas máquinas se impulsaban mediante caballos o motores, lo que resultaba en una capacidad de potencia muy limitada.
Actualmente, los motores han evolucionado para ser más potentes y eficientes, convirtiendo estas máquinas en aptas para cualquier tipo de terreno, incluyendo obstáculos.
La seguridad también ha experimentado cambios significativos a lo largo del tiempo. Antes, se diseñaban las zanjadoras sin tener en cuenta las medidas de seguridad, mientras que hoy en día, la máquina para hacer zanjas está equipada con botones de parada de emergencia, sistemas de detección de obstáculos, protectores, entre otros.
Primeros usos
Los primeros usos de las máquinas zanjadoras surgieron durante la industrialización, cuando los trabajadores necesitaban crear infraestructuras subterráneas para sistemas de agua, gas y luz en las ciudades.
Fue en este contexto cuando la demanda de estas máquinas aumentó, y se empezaron a mejorar este tipo de herramienta zanjadora.
Asimismo, en el ámbito agrícola, se empleaban principalmente para la preparación de terrenos. Con el tiempo, se descubrieron diversas aplicaciones adicionales, como la instalación de sistemas de riego y drenaje de tierras.
Como resultado, en otras industrias como la minería o la arqueología, estas zanjadoras comenzaron a implementarse y a volverse fundamentales para los procesos.

Tipos de zanjadoras actuales
Hoy en día, existen muchos tipos de zanjadoras. Por ejemplo, la zanjadora de cadena que generalmente se utiliza en la construcción. En específico para instalación de tuberías, cables subterráneos, etc.
Asimismo, uno de los tipos de zanjadoras más conocidas es el rodillo o rueda. Esta se caracteriza por ser rápida y eficaz. Este tipo de zanjadora se utiliza también para cortar suelos que son más duros y terrenos más difíciles.
Las micro zanjadoras son zanjadoras pequeñas y más ligeras que las otras. Se emplean mayormente en entornos urbanos como calles estrechas y aceras, puesto que están diseñadas para trabajar en entornos reducidos. Gracias a su tamaño compacto, resultan ser más fáciles de utilizar y maniobrar.
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